Por qué el método de medición, las condiciones de prueba y el tiempo de muestreo también importan.
En agua ozonizada, un número por sí solo no cuenta toda la historia
Cuando una cocina industrial, una cocina central o una planta de alimentos evalúa una nueva tecnología de higiene, una de las primeras preguntas suele ser:
¿Cuántos ppm de ozono puede producir el sistema?
Es una pregunta lógica.
Pero después de participar en pruebas independientes con un equipo de agua ozonizada en Argentina, nos encontramos con una pregunta todavía más importante:
¿En qué condiciones y mediante qué método se obtuvo ese valor?
Para aplicaciones profesionales de higiene, esta diferencia puede ser fundamental.
Un dato real que nos hizo detenernos
Durante una serie de ensayos independientes realizados en Argentina con un laboratorio vinculado a CONICET-UNL, se evaluó un generador de agua ozonizada especificado para trabajar con una concentración de 1–3 ppm.
En una de las condiciones evaluadas se obtuvo:
Caudal: aproximadamente 1 galón/minuto
≈ 227 L/h
Resultado:
≈ 0,7 ppm de ozono disuelto
A primera vista, la interpretación parece sencilla:
“El equipo debería producir 1 ppm, pero se obtuvieron 0,7 ppm.”
Sin embargo, antes de sacar una conclusión definitiva apareció una pregunta que a veces se pasa por alto:
¿Cómo se realizó exactamente la medición?
¿Por qué el método de medición es importante?
La concentración de ozono disuelto puede determinarse mediante diferentes métodos e instrumentos.
Por ejemplo:
Sensor electroquímico
Un sensor específico detecta el ozono presente en el agua y el instrumento proporciona una lectura de concentración.
Método químico colorimétrico
Se utiliza un reactivo químico que reacciona con el oxidante presente en la muestra y permite estimar la concentración a partir del cambio de color.
No se trata simplemente de decidir que un método es “correcto” y otro “incorrecto”.
Lo importante es conocer:
- qué método se utilizó;
- qué instrumento se empleó;
- cómo fue calibrado;
- cuál es su rango de medición;
- cómo se tomó la muestra;
- cuánto tiempo transcurrió entre la toma y la medición.
Sin esta información, comparar dos números de ppm puede llevar a conclusiones equivocadas.
Un ejemplo sencillo
Imaginemos dos pruebas:
Prueba A
Resultado:
1,0 ppm
Prueba B
Resultado:
0,7 ppm
¿Significa automáticamente que el sistema A produce más ozono?
No necesariamente.
Antes habría que conocer:
- caudal;
- presión;
- temperatura;
- calidad del agua;
- punto de muestreo;
- tiempo desde la generación;
- método de análisis.
Solo entonces podremos saber si ambos resultados realmente son comparables.
El tiempo también forma parte de la medición
Este aspecto es especialmente importante para cocinas industriales y plantas de alimentos.
En las mismas pruebas realizadas en Argentina, se observó que después de aproximadamente 15 minutos ya no se detectaba ozono disuelto en la muestra de agua de red bajo esas condiciones de ensayo.
Este resultado nos recordó algo fundamental:
La concentración de ozono disuelto no debe interpretarse como un valor estático.
Una cosa es:
Concentración inmediatamente después de la generación
y otra muy diferente es:
Concentración después de permanecer varios minutos en un recipiente o tubería.
Por eso, para una aplicación industrial, saber solamente “cuántos ppm” puede ser insuficiente.
¿Qué significa esto para una cocina industrial?
Pensemos en una cocina central de Monterrey que trabaja durante muchas horas al día.
Puede utilizar agua ozonizada para determinadas tareas relacionadas con:
- superficies de preparación;
- mesas de trabajo;
- utensilios;
- equipos;
- pisos;
- zonas de lavado.
La pregunta no debería ser solamente:
“¿Cuántos ppm produce el equipo?”
También deberíamos preguntar:
¿Cuántos ppm hay realmente cuando el agua llega al punto de uso?
Y:
¿Cuánto tiempo permanece esa concentración disponible durante el proceso?
La misma pregunta aparece en una planta de alimentos
En una planta de procesamiento, el agua puede:
- circular;
- entrar a un tanque;
- pasar por una tubería;
- utilizarse en un sistema de lavado;
- permanecer durante un tiempo determinado antes de ser aplicada.
Cada una de estas situaciones puede cambiar las condiciones del proceso.
Por eso, el dato más útil para el responsable de higiene no es solamente:
“1 ppm”.
Sino algo más parecido a:
1 ppm bajo estas condiciones, medido de esta manera y en este punto del proceso.
¿Qué variables deberían registrarse?
Para evaluar correctamente una aplicación de agua ozonizada, recomendamos observar como mínimo:
💧 Caudal
¿Cuántos litros por hora circulan?
فشار?
Presión
¿Cuál es la presión de entrada y cuáles son las condiciones hidráulicas del sistema?
🌡️ Temperatura
¿Qué temperatura tiene el agua?
💦 Calidad del agua
Por ejemplo:
- conductividad;
- cloro residual;
- dureza;
- materia orgánica;
- otras características relevantes.
📍 Punto de medición
¿La muestra se toma:
- a la salida del equipo;
- en el extremo de la manguera;
- en un tanque;
- o en el punto real de aplicación?
⏱️ Tiempo
¿Cuánto tiempo transcurre entre la generación y la medición?
🔬 Método
¿Cómo se determina la concentración?
Esto cambia la manera de diseñar una prueba
En lugar de registrar solamente:
O₃ = X ppm
es mucho más útil construir un registro completo:
Caudal
↓
Presión
↓
Temperatura
↓
Calidad del agua
↓
Método de medición
↓
Concentración inicial
↓
Concentración en el tiempo
↓
Aplicación real
De esta manera comenzamos a entender no solamente el equipo, sino el comportamiento del sistema dentro de una operación real.
¿Qué debería buscar una cocina central?
Para una cocina central o un servicio de catering, una buena evaluación puede plantear preguntas como:
- ¿Dónde se genera el agua ozonizada?
- ¿Dónde se utiliza?
- ¿Cuánto tiempo transcurre entre ambos puntos?
- ¿Cuántos litros por hora se necesitan?
- ¿La concentración es estable durante el uso?
- ¿Qué sucede si el agua permanece dentro de una manguera?
- ¿Qué ocurre cuando el agua entra en contacto con materia orgánica?
Estas preguntas son mucho más cercanas a la realidad de una operación industrial.
¿Y una planta de procesamiento de alimentos?
En una planta de alimentos, la situación puede ser todavía más compleja.
El agua puede entrar en contacto con:
- restos orgánicos;
- proteínas;
- grasas;
- frutas y vegetales;
- superficies;
- equipos;
- sistemas de recirculación.
Por eso, una concentración medida en agua limpia no necesariamente representa exactamente lo que ocurrirá durante una aplicación con una carga orgánica diferente.
Esto no significa que la tecnología no funcione.
Significa que:
cada aplicación debe ser entendida y validada bajo sus propias condiciones.
Nuestra forma de pensar está cambiando
Esta experiencia en Argentina nos ha llevado a cambiar una pregunta:
Antes:
¿Cuántos ppm produce el equipo?
Ahora:
¿Qué concentración podemos obtener de forma reproducible bajo las condiciones reales de una determinada aplicación?
Es una diferencia pequeña en apariencia.
Pero muy importante cuando hablamos de una solución industrial.
La importancia de la validación independiente
Por eso consideramos tan valioso el trabajo que se está realizando junto con CONICET-UNL.
Una prueba independiente no debería utilizarse solamente para confirmar una cifra.
También puede ayudar a descubrir:
- qué variables son realmente importantes;
- qué condiciones deben estandarizarse;
- qué método de medición resulta adecuado;
- cómo cambia la concentración con el tiempo;
- qué información necesita un cliente antes de implementar la tecnología.
El objetivo final es convertir datos aislados en conocimiento útil.
¿Qué significa esto para Monterrey?
Estamos aplicando esta misma forma de pensar al desarrollo de soluciones para:
🍽️ Cocinas industriales
Limpieza diaria y mantenimiento de superficies y áreas de trabajo.
🏭 Cocinas centrales
Operaciones de alta producción y alta frecuencia de limpieza.
🍴 Catering
Preparación continua de alimentos para instituciones y empresas.
🥩 Procesamiento de carnes
Procesos con alta carga orgánica y necesidades exigentes de higiene.
🥬 Frutas y verduras
Procesos de lavado y manipulación de productos frescos.
🛒 Supermercados
Áreas de preparación interna, rotisería y manejo de alimentos.
No buscamos un número bonito
Buscamos un número que podamos entender.
Porque una cifra como:
1 ppm
solamente se vuelve realmente útil cuando podemos responder:
¿1 ppm dónde?
¿1 ppm cuándo?
¿1 ppm bajo qué condiciones?
¿1 ppm medido cómo?
Estas son las preguntas que permiten transformar una especificación técnica en una verdadera herramienta para la industria.
CleanWater Environmental Insight
Para nosotros, desarrollar soluciones de agua ozonizada significa mucho más que fabricar un equipo.
Significa:
Observar → medir → comparar → aprender → documentar → mejorar.
No queremos decir que una misma configuración sea adecuada para todas las cocinas o plantas de alimentos.
Queremos comprender qué funciona, dónde funciona y bajo qué condiciones.
Porque en higiene industrial:
Un resultado confiable no es solamente un número.
Es un número acompañado de las condiciones y del método que permiten entenderlo.
¿Cómo evalúa actualmente tu empresa las soluciones de higiene?
Si trabajas en una cocina industrial, cocina central, catering, supermercado o planta de procesamiento de alimentos en Monterrey, nos interesa conocer cómo se realizan actualmente estos procesos y qué desafíos encuentran en la operación diaria.
Las mejores soluciones comienzan haciendo las preguntas correctas.